
Me encantaría hacer un post optimista explicando que sí existe una puerta tras la que nos espera, pero cada día lo dudo más. Y no sólo por mí.
Hace poco dejé a una persona con la que llevaba muchos años, convencida una vez más de que no podría llegar a ser del todo feliz a su lado. Casi al mismo tiempo conocí a alguien que creí llevar esperando toda mi vida.
Ahora esta persona me ha dicho adiós. No soy lo que busca, lo que quiere, lo que le va a hacer feliz. Y yo me pregunto si realmente existe ese alguien que nos haga feliz y al que podamos hacer feliz al mismo tiempo…
Quizá todo se reduzca a una sencilla elección. ¿Quieres amar? ¿O ser amado? Si eliges lo primero puede que tengas “suerte” y la persona de la que estás enamorado esté cansada de buscar y se quede contigo para siempre. ¿Se puede ser realmente feliz así?
Si eliges ser amado te estas conformando, quedándote con alguien al que seguro que quieres más que a nadie hasta ese momento, puede que incluso más que a ti mismo, pero no de la manera que deberías…
¿Conocéis a alguna pareja feliz? Pero feliz de verdad, no en apariencia. Yo lo parecía hasta hace bien poco. La gente no habla de sus dudas, de sus miedos, de sus fracasos. Y cuando por fin lo hacen descubres mentiras, infidelidades, secretos.
Ojalá fuera cierta esa frase que tanto le gusta a mi hermana:
Y al final, el amor que recibes es igual al amor que das…